Canalizos, Peña los Llanos
La pared desde el pie de vía |
El croquis sacado de la web del Maquis |
Si os habéis pasado por la primera entrada del blog, la de La Norte del Almanzor, algunos no os creeréis con quién he tenido el placer de escalar este sábado 9 de octubre. ¡Pues sí!, con el “colega”, el mismo que me robó el segundo largo de la Norte. Si es que hay algunos que no aprendemos. ¡Ya veréis ya!.
Hace fresquito, el coche marca 6 grados, sol, alguna que otra nubecilla y en el aparcamiento echo de menos el coche del colega. Decido ir sacando las cosas y ponerme las zapas de aproximación. No he acabado cuándo asoma un familiar de color negro.
Un buen abrazo, risas, nos ponemos manos a la obra y en unos minutos estamos de camino al pie de vía. Aproximación corta, pero incómoda sobre todo en la rampa final, que nos pone en nuestro destino. Aprovechamos para ponernos al día, contarnos el verano y calibrando la meteo se nos acaba la aproximación.
Una cordada en el primer largo de la Feriona |
Ya preparándonos en el nicho que da comienzo al primer largo me comenta el “colega” que cuando vio en una de las reseñas que en el primer largo apenas se podían meter un par de cosas que decidió dejar de leer…
La vía, Canalizos o también llamada Iniciación, tiene 6 largos. Los dos primeros van por un par de canalizos muy marcados. Después ya cambia a placas. Es una vía disfrutona, pero después de haberla hecho estoy de acuerdo con las reseñas que dicen que a pesar del nombre de Iniciación no es una vía para iniciarse. Sí que está bien si ya has hecho un buen puñado antes. El nombre de Canalizos le va mejor.
Volviendo al inicio de la vía, la verdad es que se supone que el primer largo es fácil, IV+, pero es cierto que apenas hay un par de puentes de roca y nada más… Así que como soy el organizador de la “jornada” me toca salir.
Ahí estoy, en el primer largo |
Lo que se ha convertido en un clásico mientras me la juego... |
Voy tranquilo, los canalizos van bastante marcados, tumban y se van haciendo bien. En todo momento los pies dan seguridad, y de las manos nada que objetar. Al cabo de unos 15 metros llego al primer puente de roca que lazo. Me espera el siguiente puente de roca después del cambio de plano a 3/4 del largo. Voy tan concentrado que cuando me doy cuenta me he pasado la reu. Destrepo un metro, otro de travesía y me meto en el nicho que la marca.
Monto haciendo un ballestrinque sobre el espárrago del parabolt sin chapa que hay, y en una fisura a la derecha meto el Totem violeta. Grito de reunión, por abajo el “colega” hace lo suyo y sube cuando se lo indico. Va a buen ritmo y en un rato lo tengo conmigo.
La primera reu |
Il Fenómeno llegando a la reunión |
Intercambio rápido, decide salir él en el segundo largo que se inicia más vertical pero con los canalizos más profundos. Me parece que se podría meter alguno de los friends grandes, esos que no he usado en el primer largo hasta la reu. Pero como comprobaré más tarde tiene razón el Colega. “No Way”, tiene que hacerse quince metros a pelo. Como en el primer largo sobre la mitad del segundo largo cambia de plano, dejo de verlo. Se vuelve loco buscando el sitio de la reu, ninguno de los dos nos acordamos de lo que hay que buscar. Yo sólo me he traído la foto. Resuelve montando como puede.
Hasta ahí a pelo |
Se ha quedado bajo, y lo vamos a pagar |
Su primer seguro del largo, estaba a unos 15 metros, un tinglado que ninguno de los dos entendemos qué hace ahí. Hemos visto que por la derecha va una vía nueva no reseñada por ninguna parte que sepamos. Pero lo de este tinglado, una pseudo reunión, en un sitio tan incómodo no lo entendemos. Sobre todo teniendo en cuenta que hay sitios cómodos cerca…
Seguimos. Mi turno en el segundo largo. Los dos canalizos del segundo largo son divertidísimos, con unas manos tremendas siempre en el sitio que hacen falta. Cuando llego al cambio de plano veo que el Colega ha montado la reu algo más abajo de donde marca la foto. Miro hacia dónde debería estar pero no veo nada. Espero que no sea un problema.
Nuevo intercambio. Salgo, tengo que hacer el primer largo de placas en el que ya debería empezar a sacar brillo a los friends. Voy a lo mío tan traquilo, apenas me quedan unos 8 metros cuando desde abajo oigo que me quedan 4 metros de cuerda. ¡No llego a la reunión!. ¡Qué ha pasado!. Si se supone que el largo de más de 60 metros es el siguiente…
Saliendo en el tercer largo |
Cuando llega el Colega a la reu nos damos cuenta que hemos pagado el que haya montado un poco más abajo. No pasa nada. Estamos en la tercera reunión que he montado un metro por encima de un parabolt. No he visto como aprovecharlo, para ello tendría que bajar y quedar muy incómodo.
Tenemos algunas dudas sobre el recorrido del cuarto largo, según la foto va por la izquierda como dice el Colega por las debilidades de la roca. Pero vemos que la línea nueva de la derecha se va acercando a nuestra vía hasta que se une a nuestra reunión. Lo cual nos despista un poco y dudamos de si las últimas chapas son de nuestra vía o de la otra. Finalmente el Colega decide no usarlos y tirar por la vira de los matojos.
Detalle de la segunda reunión |
Llegando a la tercera reunión |
La tercera reunión, como el naranja no me gustaba mucho van los dos negros |
Y llega el momento del día… Estoy llegando a la reunión, apenas me quedan un par de metros cuando el figura me suelta, ¡qué buena pinta tiene el siguiente largo!. Nada más oír eso tiemblo, y recuerdos del Almanzor vienen a mi mente… Como tengo el cielo ganado y soy un pardillo tremendo de mi boca esto es lo que sale: “bueno, siendo la vía que es si tanto te apetece, hazlo tú en primero y ya me curro yo el último largo”. Dicho y hecho. No os creáis que se lo pensó mucho el cabrón…
Cuarto largo, tiene que seguir por la vira que marcan los arbustos que tiene encima a la derecha |
En lo bonito del quinto largo antes de quedarse con el canto en la mano |
Sale el fiera, negocia con soltura las tres primeras chapas hasta que al ir a por la mano que resuelve el último paso fino se queda con el canto en la mano. Se desequilibra, pero finalmente consigue no caerse. Tiene en la mano una piedra del tamaño de dos puños. Eso es lo que ha sacado…
Se repone, acaba el largo y tiro yo. Los pasitos finos me cuestan algo más de lo que me pensaba, no sé si es que he salido descentrado o qué.
Última reunión. Mi pie derecho grita que ya ha tenido suficiente por hoy. Hace algo de calor. Llevamos un par de largos con un par de grados más de lo que nos habría gustado, con lo bien que estuvimos al principio.
Salgo, se supone que tengo que ir hacia un parabolt solitario. Y cómo no, los “fabricantes” de la nueva vía han equipado dos o tres por encima del nuestro. Tras algunas dudas sobre por dónde salir tiro recto desde abajo del parabolt. Hasta ahí bien, me atasco un poco para resolver el paso que protege y soluciono. Unos pasos finos a la izquierda de travesía horizontal y ya estoy encaramado al espolón tumbado que finaliza la vía.
Mirándome el inicio de lo fino del largo |
Tengo que buscar una reunión con dos parabolts que no encuentro. Tiro más arriba a la primera repisa que me parece buena, nada. Sigo a la segunda, tampoco, desde abajo oigo que me quedan 4 metros de cuerda. Miro alrededor, veo a unos metros a la izquierda en medio de una placa tumbada un cordino en un puente de roca. ¡Vaya lío!. Monto donde estoy y ya veremos.
La última reunión |
El colega llegando al final |
Una vez los dos arriba mientras César se arregla me acerco a ver por dónde va el descenso. El inicio lo encuentro unos metros más arriba de donde he montado la última reunión.
Los de la Feriona re-encontrándose con la línea... |
Mientras recogemos el material una cordada que estaba en la Feriona se han salido en la quinta reunión, se nos acerca. Pensamos que se vienen ya a descender y que no hacen lo que les queda de la vía. Cuando nos sorprenden preguntando qué como va la vía… Les explico que se han equivocado a gritos, estamos a 30 metros y hay algo de viento, y cómo tienen que hacer para volver a la Feriona.
Iniciamos el laborioso descenso/destrepe que no me parece tan delicado como dice la gente. Además si estás atento los hitos y el sentido común te van indicando el recorrido. Quizá lo peor es la piedrecilla suelta que hace que vayas en tensión para no resbalar.
El descenso corto |
Nos sorprenderá que al llegar al coche comprobaremos que hemos tardado más de una hora en hacer el descenso. César tiene hambre, va a salir como un tiro para Madrid pero dado que hemos acabado bien, hemos hecho los 6 largos en tres horas y media decidimos acercarnos a Rabanal a un sitio que sé a ver si nos hacen unos bocatas para el camino.
Desde la reunión final, siempre espectacular |
No sabíamos lo que nos esperaba, tremendo bocata de calamares que nos llevamos para el coche, argallamos y argallamos próximas actividades, de roca y con un poco de suerte ¡invernales!.
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