¡Equipando!

La pared, el día del descubrimiento, yo iba a por otra cosa...


Sin distracciones

No queda más remedio que retomar proyectos de proximidad. Hace unas semanas se hizo oficial lo que ya se intuía, que nos quedábamos sin temporada invernal, así que habría que buscar algo que hacer y que nos tenga la mente ocupada. 

Este es un proyecto de esos que vas retomando por temporadas desde que descubrí la pared, desde una embarcación hace un par de años. El primer reto que se me cruzó por la mente era saber si sería posible llegar por tierra a la parte superior. Aquel día en la embarcación no parecía imposible, pero sí que había un problema, un mar de tojos de 2 metros de alto tapizaban gran parte de la ladera así que fácil no iba a ser. 

Como soy muy curioso me acerqué una tarde a echar un vistazo. Por si acaso me puse ropa vieja y me llevé unas tijeras de podar y el mejor calzado para estas cosas, botas altas de goma. Sudé como un pollo pero no había otra. 

Al final no fue una tarde, sino 3 o 4 las que tuve que emplear hasta que por fin pude tocar con mis manos el espolón. Me llevé una buena sorpresa cuando vi que lo que desde la embarcación parecía pequeño y tumbado resultó ser una placa vertical prácticamente a 90 grados y con unos 15-20 metros de alto. Lo primero que pensé es que si este trozo era así no quería ni pensar como sería el resto. De aquel día recuerdo hacer unas fotos y poco más. El sitio me sobrecogió. Resultaba irónico que estando a un kilómetro del sofá de mi salón, sintiera tanto miedo. La pared caía a plomo 90 metros, y no se veía el final. Una parte desplomada impedía ver la mitad inferior. 

Primer día de fotos, el largo de arriba.

Las vistas hacia abajo desde arriba del todo, mucho yuyo, cagado que es uno

El verano pasado me armé de valor y sobre todo ganas, (la mochila con la cuerda semiestática, el taladro, y demás parafernalia pesa lo suyo) y me decidí a ir a equipar la primera reunión y sanear el primer largo. 

Cuando llegué al lugar las dudas me comieron vivo y acabaron con toda mi decisión. No tenía claro por dónde se escalaría, la pared era diferente a cómo la recordaba, y no lo veía. Decidí volver a casa con el rabo entre las piernas y un mochilón ¡qué pa’qué! y estudiarme bien las fotos. 

De vuelta, y tras algunas nuevas dudas, me tiré a la piscina y equipé la primera reunión en el extremo derecho de la pared. Desde ahí baja una fisura que divide una placa con posibilidades, el resto de la parede está muy roto y herboso, no me gustó. 

Rapelé y empiecé a sanear. Lo que resultó en principio el trabajo más pesado, tirar una hiedra enorme, (cuatro metros de ancho por unos 10 de alto) me facilitó enormemente el trabajo posterior, dado que por debajo de la hiedra la pared estaba impoluta. Descendí hasta la repisa que marca la separación con el siguiente tramo de la pared, y eché un vistazo. ¡Buf!, se veía que el siguiente largo no iba mal, que había una nueva repisa, pero de la mitad inferior no se veía nada. Me siguió dando yuyu, ¡para qué negarlo! y recogí los trastos. Sólo me quedaba una hora de caminata con una mochila infernal a la espalda.

Parece poco, pero pesa como un muerto


Finalmente ayer sábado 16 de enero de 2021 lié a Davide para ir a equipar y sanear el resto de la vía. Lo que más me preocupaba era el largo de abajo, por mucho que mirara las fotos que tenía no aclaraba nada. Pero bueno, antes había mucho que pensar y resolver. 

Salimos a eso de las 10 y media de casa y vamos aproximando por el mar de tojos como buenamente podemos. Hace unos meses me acerqué y saneé algo, pero estos tojos los dejas un poco y enseguida se vuelven a cerrar. Sufrimos, nos acordamos de otros que querían venir y nos los imaginamos cruzando este infierno de pinchos. Tras unos tres cuartos de hora llegamos por fin a la morrena que baja en paralelo al espolón rocoso que da a nuestro destino.

Hemos llegado


Nos preparamos y nos ponemos manos a la obra. En la reu me lío preparándome para el primer rapel y no sé como me hago una avería tremenda en el dedo meñique de esas que no duelen pero no paran de sangrar. ¡No hemos ni empezado y ya la he liado parda! lo mancho todo de sangre, el Vergo, los mosquetones, la cuerda… Davide me recuerda lo contento que estaría alguien de Gredos viéndome… Le doy toda la razón.

Del primer largo poco que decir. Como yo recordaba la hiedra nos lo dejó muy fácil y a excepción de algo de tierra en el tercio inferior acabamos rápido de dejarlo a nuestro gusto. 

El largo de arriba

Desde la segunda reunión, el primer largo


Cruzamos la repisa de hierba de unos 4 metros de ancho y ya estamos mirándonos el siguiente largo. Tenemos dudas de dónde colocar la reunión. Por un lado hay un diedro muy herboso como posible ruta de escalada y por el otro una placa vertical que en las fotos parece bastante fisurada. Según qué posible trazado escojamos tendremos que montar la reunión en un sitio u otro. 

Tras un vistazo y un par de pensadas, nos decidimos por la placa. Así que, ¡por fin sacamos el taladro!. Davide le da, pero la mezcla de granito y cuarzita es dura, la broca se calienta y penosamente va ganando milímetro a milímetro a la roca. 

Nos cuesta lo nuestro martillar los espárragos para que queden bien, pero por fin tenemos una reunión a estrenar. No nos lo pensamos mucho y ya tenemos la cuerda semiestática colgando con un ocho doble seno. Iremos para abajo cada uno de un cabo. 

Lo que costó que entraran los parabolts, la segunda reunión


Lo que nos parecía un trabajo rápido y sencillo se complica y nos roba mucho tiempo. Las fisuras de la placa tienen bastante tierra y cepillamos además los líquenes de la placa. Cuando nos damos cuenta son las tres pasadas, y aún nos queda equipar la siguiente reunión, sanear el largo de abajo y equipar la reunión de abajo del todo. Hago unos cálculos rápidos, no nos va a dar tiempo a todo. 

Estrenando la segunda reu

Parte superior del largo del medio, bien limpia ¡cómo a vosotros os gusta!




Llegamos a la repisa, me acerco al precipicio a ver dónde va el diedro, cuando llego lo de abajo desploma y me encuentro una placa lisa imposible de proteger,…por aquí no es… Me voy más a mi izquierda, y ahí está el diedro. A primera vista me desilusiono, roca rota, con mucha hierba y mala pinta. No es lo que me esperaba. Nuestra opción más viable sobre las fotos que tenía en casa se evapora. No lo veo claro. 

Lo de abajo, mala pinta... 

Davide mirándoselo

Tercera reunión lista


Se acerca Davide, echa un vistazo, lo que ve tampoco le convence. Como vamos justos de tiempo nos ponemos manos a la obra y montamos la reunión. De nuevo martillar los espárragos de los parabolts nos cuesta un buen rato. Son las 4 pasadas, nos queda recoger todo, prepararnos para hacer el ascenso por la cuerda en progresión vertical, recoger esa cuerda, las otras dos… Y una hora de caminata hasta casa. Con un poco de suerte llegaremos con luz. 

Descubrimos con sorpresa que en la progresión vertical vamos mejor con un pedal que con los dos. No tardamos mucho en estar en la reunión intermedia. Durante todo el día ha hecho fresco, más bien frío y nos hemos puesto todo lo que tenemos. Seguimos así, la brisa no perdona. 

Subiendo, de vuelta a casa


Media hora después hemos recogido todo y ya estamos en la seguridad de la ladera. Con los mochilones pesados listos para torturarnos de vuelta a casa. Los primeros 100 metros en subida con una pendiente del 30% nos ponen a tono justo antes de entrar en el laberinto de tojos, ¡para la próxima necesitamos sherpas!, a ver a quién engañamos… 

Vamos callados, cada uno en nuestro mundo. No ha sido un mal día, tenemos dos largos que prometen ser bonitos y juguetones, se protegen bien pero queda resolver lo de abajo. Hemos decidido que lo suyo es venir otra vez con todo el material de equipamiento y ver si descolgándonos hasta abajo del todo sacamos un posible largo inferior. La pared se guarda sus secretos hasta el final y mientras, juega con nosotros y nos hace pensar. Desde luego no lo está poniendo fácil, parece que nos diga, ¿no queríais un reto?. Pues aquí lo tenéis. 


¡Qué no se diga que no lo dimos todo!






Ummm, ¿la próxima?

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