 |
| Las canales del fondo, el primer objetivo del día, Tuca Beret |
El viernes día 1 de mayo después del viaje y la prueba rápida en Cara Norte, cuando llego al hostel en Salardú no me puedo ni imaginar lo que me voy a encontrar. Hay jaleo, atracciones de feria justo delante de la puerta, y a eso de 50 metros, al fondo, en lo que es el recinto de la piscina municipal se ven parrillas y mucha gente sudando. Música, por el momento sólo de ruido de fondo. Va a ser que el patrón de Salardú es San José… ¡Vaya puntería que tengo!…
La noche empieza bien, sin mucho follón. Las instalaciones me sorprenden mucho y para bien. Me recuerda a los hostels que frecuenté hace unos cuantos años en mis tiempos australianos. Pero este hostel es de los de tope de lux, y a precios populares. Me voy a la cama feliz, estoy sólo en la habitación de cuatro… Pero como dicen, poco dura la alegría en casa del pobre… A eso de las 12 entra como un elefante en una cacharrería mi “compañero de habitación”. Monta un jaleo que te cagas durante media hora para meterse en cama… Y a los dos minutos comienza el conciertazo de ronquidos al que le sale competidor… Ahora sí, y hasta las 8 de la mañana, la música de la fiesta… Pero es que lo increíble es que repiten y repiten la misma canción… Si algo me queda claro de esta noche, es que en Salardú los chavales ya tienen muy claro cuál es la canción del verano…
Pero vamos al lío…No me vuelvo loco madrugando, tengo todo el día por delante, así que no se trata de ser el primero. Vamos con calma a disfrutar. Subo al aparcamiento de Beret. Veo a pie de nieve una furgoneta aparcada, así que como buen “local” aparco al lado. Mientras estoy con mis cosas, llega más gente, cuando ya me acerco a la nieve a calzar esquís, queda otro compañero preparándose.
 |
| Hacia Barlongueta, no tiene buena pinta |
 |
| Así dejo al compañero |
 |
| Si os fijáis en el medio de la foto están los dos de delante |
He visto a un par de traveseros por delante subiendo por la pista azul que va al re-envío de Clot del Ors. Salgo sin prisas, disfrutando del día, por el momento luce el sol, no hace mucho viento, ni tampoco frío. Voy ganando metros y siempre al fondo el primer objetivo del día, la cara norte de Tuca Beret. Una montaña de 2.500 metros de altitud justo detrás del re-envío. En su cara norte se ven unas canales de nieve con buena pendiente que están gritando ¡ven a probarme!. Mi idea hoy es probar el material en terreno fuera de pistas y con más inclinación. La nieve de las pistas está más compactada y firme, y lo que quiero es probar en nieve realmente blanda, si la hay, para ver cómo responde el material, esquís y botas.
 |
| Curiosas formas de la nieve |
 |
| Estos por delante |
Repito material, mismos esquís, mismas botas y misma chaqueta. Ya sé que en la entrada del primer día no dije nada de las botas… Espero no olvidarme hoy…
Así que tranquilamente y como quien no quiere la cosa voy llegando al re-envío. Un par de centenares de metros antes, los de delante han girado ligeramente a la izquierda, para tomar hacia la pista azul que baja desde Dossau. Les sigo. Llevo algo más de una hora desde que salí del coche. Por mi derecha hacia el Baciver, la cosa se pone fea, nubes negras y niebla que no consiguen por el momento pasar el cordal con la Tuca de Marinhana. Pero no me hago ilusiones.
 |
| Ya más cerca, mi futura bajada, sin huellas todavía |
 |
| Las vistas hacia el sur, el Baciver casi cubierto de niebla |
Llego hasta la base de Tuca Beret, me miro mi posible descenso, y giro a la izquierda para flanquear por abajo toda la norte. Voy viendo con detalle cada una de las canales, me tienta el subir recto, pero como no tengo prisa, decido atenerme a mi plan inicial, buena decisión, con lo blanda que estaba la nieve podría haber sido un infierno subir recto. Por delante la pareja se ha roto, uno de ellos se descuelga ,y en la subida de la azul al collado me acerco bastante al segundo. Cuando estoy a punto de cogerlo, yo giro a la derecha para ir hacia la arista de la norte de Tuca Beret.
Hay un paso estrecho de hierba entre las dos primeras manchas de nieve de la norte que paso sin problemas. Cruzo la siguiente zona de nieve aún con esquís, pero desde este punto ya me toca andar por tierra. Descalzo esquís. Mientras, por abajo, en el recorrido que está haciendo todo el mundo viene otro compañero que me mira y sigue como los demás hacia Dossau.
Me sorprendo fatigándome mucho al andar y después veré que ya estoy sobre los 2.500 metros de altitud, algo se tiene que notar.
Muy contento con las botas en el foqueo, ligeras y muy cómodas, ninguna pega por el momento en este aspecto. El rango de movimiento hacia delante y atrás muy parecido a las Procline de Arcterix, y en cuanto al peso una delicia.
Sigo andando entre tierra y lapas de nieve unos metros por debajo de la arista. Me toca ahora cruzar una zona de nieve, la última hasta el inicio de mi bajada. Por momentos me tienta esta bajada. Pero como va algo en diagonal, es más ancha y con menos pendiente, decido probar mi primera opción, más cañera… ¡Hemos venido a jugar…!
No está fácil el cruce de esta zona, la nieve está blanda de verdad y prácticamente me hundo hasta tocar el firme del suelo a unos 30 cm. Dudo, de si en una nieve tan blanda seré capaz de esquiar. Con cuidado cruzo la canal de nieve. Sigo por terreno de roca y tierra, y llego a mi canal. Muy buen sitio para hacer la transición, aquí la nieve llega prácticamente hasta la arista en plano.
Por momentos parece que la niebla logra imponerse al cordal de la Tuca de Maninhana con el Baciver. Temo una bajada sin ver un pijo, pero acabará siendo sólo un espejismo. Me preparo, por un lado con mucha ilusión y por el otro, con nervios y la incertidumbre de qué pasará… Me pregunto si no podría haber hecho el mismo descenso que el resto de la gente… Pero ahora ya es tarde, estoy aquí, y aunque podría volver sobre mis pasos al collado… Ya no hay más remedio, a lo hecho, pecho.
Primer giro en lo plano que sale bien, el segundo también, hago unos cuantos giros más. En cada giro voy ganando pendiente, los esquís resbalan sobre una nieve que parece mantequilla, funcionan como me habían dicho, llego al punto de cambio de pendiente de verdad. En cuanto la las botas, como ayer, ni me entero de que las llevo puestas y a la hora de transmitir al esquí, perfectas. No noto que sean blandas, ni muy rígidas, sostienen el peso como deben. Volviendo a la bajada, en los primeros giros no se veía el final de la bajada. Ahora veo el final pero no mi “supuesta pared”. Está tan vertical que no se ve… Por un momento dudo de si tendrá más pendiente de lo que he esquiado este año,… Decido dejarme de tonterías y al lío, hago cuatro giros en lo vertical, siento que estoy al límite, que con un poco más de pendiente haría los giros en el aire. Los esquís deslizan sobre la nieve, pero al ser tan blanda y con tanta pendiente derrapan como un metro hacia abajo formándose muchas bolas por debajo de los esquís, mientras veo como se va acumulando nieve debajo de los esquís, hasta que se compacta y los esquís recuperan tracción. Aligero peso para cambiarlo hacia el siguiente giro. Me paro justo antes de lo más estrecho, que resulta que también es lo más pendiente, 3 o 4 giros, y después ya se pone algo más amable… Pero hay que jugársela.
 |
| Desde el punto de inicio de la bajada... |
 |
| La huella de los primeros giros, en la parte fácil |
Me tiro, primer giro, sale pero no tan bien como me gustaría, segundo giro, algo mejor, tercero y cuarto, aquí estoy a punto de caerme hacia dentro. Me equilibro, me empujo un par de metros hacia atrás para darme espacio para el siguiente giro y de nuevo me tiro, todo ok. Un par de giros más y estoy ya en la parte más ancha y amable de la bajada. Satisfecho me paro, hago unas fotos y leo el resto de la bajada hasta la pista.
 |
| La huella del tramo difícil, por lo menos para un paquete como yo |
 |
| La huella completa casi hasta la pista |
 |
| Y ahora completa |
Miro hacia abajo, y me tiro sin dudas, viene un trozo de giros divertidos más cortos. Llego a la última mini pala antes de la pista, escojo por dónde tirar y llego sin novedades a lo pisado por la máquina, de ahí hasta el re-envío de Clot del Ors. Allí un grupo de 4-5 chavales han descalzado esquís y están sentados en la silla. Paso intentando no caerme justo delante del grupo. Me meto en la pista azul, con su parte plana inicial. La nieve no está mal, no sé si son los esquís, o qué, pero me lo paso muy bien en esta pista. Llegando abajo giro hacia el resto de sillas dirección al segundo objetivo del día.
 |
| Justo el trozo que queda entre los dos cables al fondo es el segundo objetivo del día |
 |
| Hacia el sur, no pinta bien, a ver si aguanta... |
 |
| El objetivo ya más cerca |
La idea es subir por la pista azul que va a la silla que viene de Baqueira, y desde ahí subir por la pared de atrás, la de la derecha del Baciver. Se ven huellas por una pala con buena pinta.
Llegando a la silla flanqueo por la derecha para ahorrarme unos metros de foqueo. Empiezo a notar las piernas cansadas, ya debo llevar unos 1.000 metros de desnivel y se notan. Con lo que decido que me quedo a media ladera encima de una roca y ya me tiro desde ahí. El tiempo parece que empeora, que se mete la niebla y no me apetece esquiar sin ver nada. Intuyo además que con la niebla vendrá el agua. Así que hago el último esfuerzo, y subo esos 50 metros de desnivel hasta la roca que es mi objetivo. Me cuesta pasar por un flanqueo, pero lo consigo y después hasta la piedra es fácil. Cuando llego al sitio que había pensado para la transición es perfecto, bien plano para hacerla con comodidad.
 |
| la pala en el centro de la foto, a la izquierda arriba la piedra de la transición |
Me tiro, primeros metros planos, hago travesía a la izquierda para colocarme en el centro de la pala. Primeros giros, ya en la pendiente, muy divertidos, no los cierro, quedan más banana, llegando abajo toco con un esquí en un tiburón, y con unos giros más se acaba. Como veo que no tengo mucho que subir para empezar la bajada de la pista azul, no descalzo esquís, y en escalerita subo unos metros. De nuevo bajada divertida por la pista azul hacia las sillas y cafeterías de Beret. Incluso pruebo a hacer unos giros conducidos. Disfruto como un enano con el material nuevo.
 |
| Las vistas desde el punto de transición |
 |
| La bajada desde arriba |
 |
| Y la huella desde abajo |
Me toca un breve foqueo desde la cafetería hasta el inicio de la pista verde que da al coche. No saco pieles, bajo así, tiene poca pendiente y ya no tiene sentido por 100 metros de bajada plana el carajal de hacer la transición… Vago que es uno…
En el “aparcamiento” de los locales el grupo de chavales está acabando de recoger. Son tan cómodas las botas que recojo todo el material con ellas puestas, es lo último que me saco. Abandono la idea de ir a Orri a hacer la prueba de esquiar con una Maestrale en una pierna y la F1XT en la otra, estoy cansado, son las 14, está lloviendo algo y dan lluvia. Tengo que bajar a Vielha a hacer algo de compra… Así que viendo que he hecho casi 1.200 metros de desnivel lo dejo por hoy. Tarde de relax. Que mañana viene un día duro, pero eso ya es otra historia…
 |
| la huella desde más lejos |
 |
| Y la huella en la azul que baja a Beret |
Comentarios
Publicar un comentario