Requejines, San Isidro, travesía

En la arista, foto desde donde hago las dos primeras transiciones arriba


19 grados marca el coche en Felechosa al pasar camino de San Isidro. No puedo evitar preguntarme a dónde coño voy…


13 grados en el aparcamiento, sopla la brisa del Sur ,aunque aquí en el aparcamiento parece que ha girado y viene del norte. Al lado de una furgoneta blanca hay dos acabando de prepararse. Un intercambio rápido de saludos y se van. 


No me lo pienso. Me cambio sin pensarlo y camino hacia el inicio de la nieve marrón. Una buena capa de polvo y tierra cubre los metros iniciales. Éstos ya me han sacado un par de cientos de metros. Salgo, tengo que luchar conmigo constantemente para no ir como una moto a ver si me pego a los dos de delante. 

Así está la cosa donde calzo esquís

Y así está el panorama cuando levanto la vista

En la curva de la azul de Cebolledo

Mismo punto hacia arriba, el famoso valle de los caídos

último tramo de subida por el valle de Cebolledo


Lo gracioso es que cuando he acabado el primer muro de la azul de Cebolledo no hay rastro de ellos… Supongo que se habrán ido a Requejines… Un rato después cuando hago el giro hacia la derecha para enfilar hacia la parte superior de la pista azul de Requejines veo a un travesero 150 metros por encima de mí, ya fuera de la pista. Y más arriba, ya llegando a la arista, a los dos “balas”.. ¡No me lo puedo creer!…

Tal como llego a Requejines, en la arista están los balas aunque no se les ve...

Llegando a la arista, al fondo casi sin nieve en cumbre el Toneo


Cuando flanqueo siguiendo la huella que sale hacia arriba desde la pista veo en el medio de la pista azul subiendo a otro travesero. Sí que está la cosa concurrida… ¡Y yo que pensaba que con estas temperaturas sería el único pirado!…


Llego a la arista, he cambiado ligeramente mi plan inicial de tirarme la primera vez desde la arista hacia la pista azul para probar la nieve que nunca toca la estación para ver cómo está… Pero… Como los “balas” han bajado directo a la pista roja pues cambio el objetivo. 

Hacia el Agujas y Vegarada, poca nieve en las sures


Transición, no me relajo pero tampoco me apuro mucho… Cuando me doy cuenta el que subía por la pista azul me ha cogido. Saludos, es un “veterano” a lo francés, con pinta de estar curtido en mil batallas. Me confirma que ya se ha hecho una bajada, que desde más allá en la arista (señala hacia la parte más pindia)… Me saca de la cabeza la idea de tirarme por la negra del Silencio, que la parte baja no merece la pena que está muy blanda… ¡Mi gozo en un pozo!… Que mejor baje por la pista roja, que está más compactada… Él va a volver a tirarse por lo pindio… Yo lo dejo para más tarde…


No era mi plan, pero que no se diga que no soy flexible… Me tiro por la pala de arriba, nieve primavera total. No es crema con duro por abajo, es pescadería con blando por abajo, si cierras mucho el giro se entierran los esquís unos 15 cm en la nieve… Aún así, consigo esquiarla mejor que lo que me parecieron los “balas”. 


Cuando llego al inicio de la pista roja están los “balas”… ¡Ya han llegado al re-envío!… Están en plena transición… No entiendo nada… Hasta que los saludo de nuevo y me cuentan que van a esquiar sólo por las pistas, que fuera está muy blando y que han visto como a uno se le ha roto una placa. Que en un rato la veo si miro hacia atrás… 


Consigo ver la colada y le hago una foto… Que por cierto, los máquinas estos no hacen una foto… Así cualquiera sube…

La colada en el centro de la foto, pequeña pero sirve de aviso

El veterano a lo suyo en el centro de la foto encima de las piedras del tercio inferior


Esquiando por la pista sufro, mis botas blandas no quieren sujetarme, voy todo el rato luchando con la posición intentando echarme hacia delante para notar como la bota sujeta las espinillas… Aún así esquío decentemente… O eso creo… Es curioso por que cuanta más pendiente, mejor me parece que me van las botas… 


Transición, los “balas” van 200 metros más arriba, tiro detrás de ellos con la idea de si esta vez seré capaz de acercarme un poco. Ni de coña… Aún así voy rápido… Me acuerdo de mirar el reloj por si da el dato de ritmo de subida, es así, voy a 450 metros de desnivel la hora… En las siguientes subidas ya iré más lento, sobre 350 metros la hora… Una curiosidad de la que no me había dado cuenta hasta que lo hablé con un buen amigo hace poco…

Desde la arista hacia abajo Picos de Europa al fondo

Desde la arista hacia el Toneo


Volviendo al lío. Hago la transición en el mismo sitio, si hay una cosa que quería practicar hoy es esquiar en nieve blanda, de la que te entierras… Y es lo que hay fuera de las pistas… Así que subo otra vez a la arista. En la subida final con más pendiente los esquís me resbalan bastante, debe ser porque la nieve está húmeda. 


Transición, durante el final de la subida le he estado echando el ojo a un tramo de bajada sin huellas. No puedo empezar por donde quería, después del primer giro he bajado demasiado, tengo que contentarme con hacer una mierda de travesía de 150 metros sin girar para llegar al primer tramo con pendiente. Giros buenos en nieve blanda, intento ir lo más que puedo hacia la pendiente. No sé por qué, pero me parece que cuanta más pendiente más fácil es de esquiar. Me tiro por un estrechamiento que va a ser el tramo con más pendiente del día, y enseguida me meto a por la pista roja… No puedo ir a la derecha a por la negra el Silencio que se “supone” que está muy blanda…

Lo más pindio del día desde arriba

Y desde abajo


De nuevo en la pista roja, meto velocidad, empiezo a hacer giros conducidos, suaves, pero esquío con el canto y no con la suela, corto la nieve y cojo bastante velocidad, en el muro final hago unos girillos conducidos, luciéndome mientras dos están en transición unos metros más abajo…Son los “Balas.”


Llevan 4 bajadas en lo que yo he hecho dos… No hacen fotos y no suben a la arista… ¡Sabéis que tengo razón!… Así cualquiera…


Subiendo, de nuevo me han sacado un buen tramo, los veo iniciar la bajada, me sorprende que sobre todo él va “sentado” y haciendo mucha diagonal… Me parece curioso teniendo en cuenta lo bien que va para arriba, y que el “veterano” lo ha saludado como que le conoce de hace tiempo…


Esta vez no salgo de pistas, como ya he bajado un par de veces por la roja y me parece que la azul está bastante bien me tiro por aquí. Me sorprende y tras unos primeros giros derrapados me pongo a conducir, paso el muro conduciendo y disfrutando de la velocidad… Unos giros más en el murillo de abajo y me paro en el medio medio del cruce con la roja. Pienso en moverme, pero con el tráfico que hay hoy, lo dejo. 


Transición, es la última abajo, subiré por la roja y ya directo al aparcamiento en Cebolledo, con la coña haré algo más de 3 horas y quiero llegar a casa a media tarde para que me de tiempo a recoger todo y escribir vuestra entrada del blog…


Cuando estoy empezando la subida viene uno esquiando por la roja. Se para, nos saludamos y me cuenta lo que ha hecho, señala a una de las palas más “norte”, qué está dura me dice,… Me cago en todo… Está al lado de una de las que quería bajar hoy… Que se va a ver si hace el corredor del Agujas… Que sólo ha hecho una bajada y tiene ganas de más… Me pregunta qué voy a hacer… Le digo que llevo 3 bajadas y me ya me retiro, le deseo buena suerte, él a mí y hasta otra. 

Las palas más orientadas al norte


Hoy no he ligado nada… Ni un teléfono me llevo… 


Subo por la pista, veo a dos tíos bajando por la negra del Silencio… No me parece que la parte baja esté tan blanda, los veo esquiarla bastante bien… De nuevo me cago en todo… Tampoco mucho, dadas las temperaturas el día está saliendo de puta madre… En el re-envío me encuentro a uno vestido con un mono o piel de serpiente… Nos saludamos y cada uno a lo suyo. 


La bajada a Cebolledo me sorprende, mucho mejor la nieve de lo que me pensaba. Cuando llego de nuevo a la parte con tierra me doy cuenta de mi error al mirar mis esquís… Están llenos de tierra… 

Gente que ha llegado más tarde

En pleno valle de los caídos

Se me hace raro ver hacia abajo todo tan verde

Las portuguesas recién llegadas al aparcamiento


Flipo cómo está el aparcamiento, un grupo con 8 perros. Un abuelo cabreado con uno de sus nietos y los correspondientes trineos. Un par de raqueteros… Unas portuguesas que llegan y se paran a mi lado y abren la ventana preguntando qué por qué no está abierta la estación… A la una y media del mediodía en abril… Qué como es que no han “ampliado”, que ayer en la webcam estaba abierto… Les saco del malentendido y les comento que ayer era el último día de la temporada…


Salgo como una bala hacia abajo… No vaya a ser que aparezca alguien más… Cuando creo que el día no da para más… Alucino con la temperatura que marca el coche pasando por Oviedo, 30 grados de nada… Llegaré a 31,5 y ya en Mordor no baja de 27 a las cinco de la tarde…


Aún así no me rindo, no doy por cerrada la temporada, como decía uno que había estado hoy en la tienda de Felechosa en la que paré… Aún quedan unas “palinas” con mucha nieve en Requejines… Y se supone que en unos días cae más… Lo dicho, esto no ha acabado…

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