Foqueo por pistas, San Isidro
El marrón del día resuelto |
Tras una semana en el dique seco debido al puntual resfriado de las vacaciones de Navidad de cada año, se me ocurre la brillante idea para la vuelta gloriosa a la actividad el irme a foquear por pistas a San Isidro… Algo suave, por si veo que si no me sienta muy bien me doy la vuelta y listo… Si, si… El marrón en el que me metí… Y todo por no pensar un poco, sólo un poco…
Como he visto que estos días no hay mucha gente por San Isidro no madrugo mucho. Es lunes, apenas hay 5 kilómetros de pistas abiertos… Nieve dura con algo de polvo fabricado por encima y un diazo de los que hacen afición. Me las prometo muy felices,… Insensato que es uno…
Y lo increíble es que preparé el material como es costumbre la tarde anterior con toda la calma del mundo.
Llego sin grandes novedades a eso de las 11 de la mañana…. No he sido el más madrugador… Lo sé… Es bajarme del coche y ya oigo varios grupos de portugueses, no deja de sorprenderme la fidelidad de los vecinos a San Isidro. Tanto en el parking como de camino a los baños y a la salida de los mismos todo lo que oigo es portugués. Buena gente.
El ambiente en el parking, llegándo a las 11 aparqué bastante cerca de las pistas |
Mi idea inicial era subir por la roja de la izquierda, en el valle de Cebolledo que está cerrada. Pero se me ilumina la bombilla y finalmente decido tirar por el lado soleado del valle para que se vaya reblandeciendo la nieve mientras subo… Así que me meto a la derecha de la cinta de iniciación subiendo y tiro por un lateral fuera de pistas que está tapizado por la nieve polvo de los cañones. A la altura del giro de la pista azul de Cebolledo (o Valle de los caídos) viene la primera gran cagada del día. En vez de girar a la izquierda y seguir por pista azul, dado que hay algo de gente, (con 4 pistas abiertas en toda la estación todo el mundo acaba bajando por esta pista para coger los remontes), decido seguir recto por la roja que esta cerrada y soleada… Si soleada desde hace un rato…
Desde el momento en que tomo esta decisión y todavía teniendo la oportunidad de tirar por la azul me emperro en subir por la roja catando ya la nieve no tratada bien durita. El polvo fabricado ha desaparecido. Voy justo, pero por el momento las focas aguantan bien y no he resbalado nada.
Viendo como está el tema me planteo el hacer sólo una vuelta María en el medio del muro, con lo que tendré que meterle algo de pendiente a la subida… Pronto me doy cuenta de que tengo que rectificar, dado que al meter pendiente, los esquís empiezan a resbalar peligrosamente hacia atrás…
Ya en el marrón... He pasado el giro de la pista azul |
Mismo punto hacia arriba, a penar... |
Voy a tener que hacer 3 o cuatro giros en vez de uno… La nieve no es nieve, es puro hielo. Pienso entonces en las cuchillas que se han quedado en el coche… En los crampones y el piolo que no metí en el coche… Estoy en bragas total… Y por no pensar. Hago la primera vuelta María en un tramo roto por la máquina. Pero el segundo ya tengo que hacerlo en puro hielo. Y no me libro del tercero, tengo que ir con tan poca pendiente que me toca sufrir otra vuelta sólo con los cantos apoyados en el hielo… Sobrevivo, me quedan 3-4 metros de muro para llegar a lo más plano de arriba pero aún le dará tiempo a alguno de los esquís a resbalar alguna vez. No ha habido diagonal en la que no hayan resbalado algo… Pero me he salvado.
El corredor del Agujas, tres larguitos juguetones a ojo...No tiene mala pinta |
Mi siguiente gran idea del día es irme a Requejines a tirarme por la azul. Mientras voy hacia allí por la conexión fácil empiezo a dudar se si será buena idea… Lo resumo, en un momento de clarividencia total o cague, os dejo escoger, cuando estoy para tirarme por el muro decido que mejor lo dejo. Que eso tiene pendiente y como no esté algo bien, las voy a pasar putas para subir sólo con los esquís…
El punto en el que me rajo... Requejines |
Me doy la vuelta, bajo hacia los remontes de Cebolledo y compruebo que sin apretar mucho la bota derecha no me duele justo debajo del tobillo que es el recuerdo que tengo de la última vez, apreté mucho la bota para el descenso y sufrí de lo lindo con los dolores. No me gusta nada la sensación esquiando con estas botas. Me quedan algo grandes, y nunca acabo de notar que aprieten igual que las de pista, ya sé que es así… Pero a mí me parece mucha diferencia…
Transición al solecito, algún que otro despiste con el paso del material de descenso a ascenso que soluciono rápidamente y subo de nuevo por “mi carril” particular con sus oportunos centímetros de “polvo del día”.
Esta vez sí, giro a la izquierda para meterme en el muro de la azul. Sigo al principio una huella de un compañero pero en las montoneras laterales de polvo me meto. Inicio lo más vertical del muro y compruebo que los esquís resbalan hacia atrás sobre el polvo que se desliza con el esquí sobre el mármol… En uno de los pocos momentos de felices ideas del día decido probar por lo no esquiado, se supone que es puro hielo pero el supuesto compañero ha ido por ahí… Así que no pierdo nada… ¡Funciona! está dura pero agarra.
Arriba de nuevo transición con calma, esta vez me dejo de experimentos y hago la transición en el tope de la pista azul. Ni me voy a Riopinos ni a Requejines, por hoy he tenido suficiente.
Noto en toda la bajada que se me cargan las piernas, voy ajustando la postura, pero aún así no consigo que se relajen… No me rallo más la cabeza, bastante he hecho…
Me quedaré con la duda de si las cuchillas habrían solucionado algo… O lo habrían empeorado…
Pienso en el día 2… A ver qué pasa, voy a acercarme a hacer unas fotos… Y con eso paso el día de vacaciones…
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