La semana pasada fue Ezequiel el que preguntó si se haría algo en este puente. La verdad es que yo andaba algo despistado y ni me había dado cuenta de que el lunes era festivo en Galicia. Así que recojo el guante de Ezequiel y le propongo ir a hacer algo nuevo y fácil a Rabanal.
Sol con nubes y fresquito mañananero era la previsión para Rabanal, cumplieron. Ni dudo en llevar puesto el polar durante la aproximación y la chaqueta en la mochila.
Durante la aproximación no sé por qué volvemos a comentar que lo de hoy es fácil. Suele pasar que en toda cordada hay uno inteligente y otro vamos a dejarlo en optimista. Ezequiel me pregunta que cómo sé que va a ser fácil si nadie lo ha hecho. ¡Buena pregunta!. A lo que yo contesto que como tumba un poco y parece que se protege bien. Y ahí queda el tema. Ya sabéis quién es el optimista y el inteligente del día.
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El inicio del primer largo |
Estamos a la sombra en el pie de vía. Son las 11 y diez de la mañana y queda un minuto para que yo empiece a escalar. Estaréis pensando que vaya señoritos estos gallegos, y vaya horas para empezar a escalar, ¡alpinistas de medio pelo!. Es lo que hay, es la primera de la temporada y hay que tomárselo con calma.
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Ezequiel llegando a la primera reunión |
Primeros metros suaves, con pasos de tercer y cuarto grado amables. La roca fresquita y algo más rota de lo que me gustaría. Voy progresando bien durante la primera mitad del largo, incluso me giro para preguntar si hay alguna foto. Desde abajo Ezequiel con toda la paciencia del mundo me responde que van dos. Voy llegando al paso del largo, una fisura que se ciega con bastante vegetación. El problema está en que por los lados no hay nada y es la parte en la que la pared se pone más vertical. ¡Empieza la fiesta!, si total es fácil.
Primero intento entrarle recto, pero se me queda el seguro bajo, no tengo donde poner nada y las manos desaparecen misteriosamente. Mal asunto. Pruebo después por la izquierda, me deja colocar el totem Verde para proteger el paso. Como hace un rato me puse a limpiar la fisura de tierra, la conclusión es que no he conseguido más que ensuciarlo todo y estoy igual, sin manos. Vuelvo a la derecha, cogiéndome de las plantas y pisando fino. Aún así me queda otro pasito delicado y esta vez tengo el pie izquierdo encima de un petote de tierra y hierbas, y el derecho ya ni me acuerdo. Veo un poco más arriba que la fisura puede que tenga sitio para meter el DMM del 3, ¡ese que en casa dudé de traer!. Queda a cañón, paso la cuerda y tiro sin ningún tipo de remordimiento de la cinta para subir los pies. Tengo los gatos llenos de tierra y no está la cosa para andar jugándosela. De nuevo cogiendo verde con la mano derecha salgo de lo ¡fácil!.
El resto del largo, unos 10 metros, son un par de pasos amables Tres metros de travesía a la derecha y una placa tumbada de IV grado. Llego a la repisa en la que a unos 6 metros hacia la izquierda está la primera reunión de la Yerai. Monto reunión, pego el grito de rigor, y en un ratillo tengo a Ezequiel asomando al paso del largo. Prueba a resolverlo de otra manera y todo va bien hasta que uno de los pies se le va un poco. Noto un tirón en una de las cuerdas, no se ha caído, más bien se ha deslizado un poco. ¡Entre los dos no hacemos uno bueno!. Hay que reconocerle que él no acera.
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Primera reu |
Llegada a la reunión, cambio de abalorios y demás parafernalia y tenemos a un primero escalando. Toca repetir el largo que abrimos hace un año en la Variante de las fisuras. Venía con ganas de limpiar la otra fisura de la izquierda, pero desde la reunión veo que está mojada así que queda para otro día.
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Ezequiel en el segundo largo, a su izquierda la fisura mojada |
Ezequiel va siguiendo el itinerario que le canto desde la reunión. Es un largo algo guarro al principio que va ganando en calidad de la roca y verticalidad a medida que subes. Un rato después estamos los dos al inicio de lo nuevo de la parte de arriba. Unas supuestas placas tumbadas con muchos relieves, agujeros y demás formas de la caliza nos esperan. Se supone que tendría que salir disfrutón pero después de lo del primer largo mejor me callo.
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Llegando a la segunda reunión |
Salgo y al cabo de un par de placas alternadas por sendas terrazillas de verde, la pared se pone compacta, una caliza soberbia va pasando por manos y pies, pasos de cuarto grado, disfrutones, con continuidad y siempre con posibilidades abundantes de protección. Hace algo de calor y mientras voy buscando el sitio para montar reunión voy pensando en sacarme el polar. Hago un primer intento para montar reunión debajo de un arbolillo pero me doy cuenta de que me va a tapar la vista en el siguiente largo, así que sigo a tope de cuerda y monto. Repisa cómoda, brilla el sol, la brisa ha parado y la temperatura es perfecta para estar en camiseta. ¡La gloria!, por abajo el fondo del valle combina los verdes de la primavera con los morados de las laderas. Está bonita la vista. Por mi derecha veo asomar cierta norte a la tengo ganas, todavía tiene nieve.
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Primeros metros del tercer largo |
Sale de nuevo Ezequiel en el cuarto largo del día. Otra sucesión de placas tumbadas. Cuando lleva un tercio del largo se gira para decirme que está más roto, que no va tan bonito como el anterior. Va en ligera diagonal a la derecha, hasta que debajo de la pared que cierra el paso hacia la arista monta reunión.
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La segunda reunión |
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Desde la tercera reunión el tercer largo |
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Ezequiel disfrutando del tercer largo, el más bonito |
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Un primero preparándose para salir |
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En faena, cuarto largo |
Llego, y me miro lo que me espera, un murillo de 5 metros vertical y algo desplomado en el medio. No tiene pinta de duro. Me gustaría ir por la izquierda pero ya veremos cómo se da. Unos arreglos en la reu, nos colocamos, comprobamos que todo está bien, y salgo de nuevo. Sé por lo del año pasado que de chicha apenas queda este murillo. El resto, el tramo de arista es una trepadilla sin mayores dificultades. Estamos a unos 10 metros a la derecha de la línea de salida de la “Variante de las Fisuras”.
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Buscando como proteger el paso |
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Posando, para qué negarlo |
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Saliendo, esto se acaba |
Poso para la foto de rigor, no vaya a ser que después digan que no pasamos por ahí y cuando voy a probar a ir hacia la izquierda toco en un filo que suena mal. Justo la mano que me hacía falta para tirar a la izquierda. Así que meto el Totem verde más arriba por donde ya va compacta la caliza y me desplazo a la derecha. Buenos pies y manos lo ponen fácil, bonito pero fácil. ¡Lo que yo decía hombres de poca fe!.
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Vaya dos... No tenemos remedio |
Nos quedan 20 metros de arista fácil. En la cima recogemos los trastos con calma. Son las 3 de la tarde, no hemos ido como cohetes pero tampoco ha salido tan mal. Unos 45 minutos por largo. Comentamos la jugada y mientras no puedo dejar de mirar cierta norte que asoma y pienso en cómo se dará el invierno que viene.
Llegamos al coche, mientras Ezequiel acaba de meter todo, me quedo mirando a otra parte de la pared. En unos minutos estamos en la plaza de Rabanal. Acabamos de bajarnos de la pared y ya estoy dándole al coco. Soy un enfermo, sólo veo líneas, y decido que tengo que venir a hacer unas fotos, ¡más fotos!. Creo que puede salir una línea de unos 8 largos…
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Por ahí van, unos 8 largos... |
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