Apertura Me Aburre La Caliza
Esta frase que oímos un día, Me Aburre la Caliza, nos pareció un buen nombre para una vía, porque por supuesto nos encanta la caliza Leonesa.
No sale la parte final de la arista |
Costó hacer el largo bueno, el organizarnos para hacer la vía y el sacar el tiempo para escribir la entrada. El tiempo se portó y el compañero lo dió todo hasta que acabó el largo guapo y decidió que estaba todo el pescado vendido. Toda una “prima donna”. El mote se lo ganó a pulso y seguro que al final de la entrada coincidís conmigo.
Como de costumbre madrugamos y a eso de las seis y pico estamos en el deportivo camino de Rabanal y ya sólo nos quedaban tres horas pasadas de viaje. Algunos nervios, sueño y cansancio aderezan el trayecto. Vamos comentando por el camino la nueva guía de escalada en Galicia, “Rocha Nai” de la cual en otras entradas ya comentaré mi opinión al respecto. Lo mejor de la guía, lo bien que nos vino para sobrellevar el viaje.
Nueve y media de la mañana en Rabanal, hace bastante frío, el grajo y sus colegas ni vuelan mientras un par de insensatos intentan sorber un café al lado de una furgoneta blanca. Son Jaime y Ezequiel que ya han dormido aquí y van a repetir los Cuervos de Odín, vía que va paralela al proyecto que la Prima donna y un servidor van a intentar.
La Peña Rabanal desde la Ermita temprano |
El material de los compis |
Tenemos que escalar un primer largo por debajo de donde empiezan ellos, y como vamos más a la izquierda, tenemos por arriba en la arista otro tramo a mayores, con lo que empezamos a aproximar sin demora. Pura eficiencia. Nos entretenemos comentando las últimas entradas del blog, y no me queda más remedio que darle la razón. Coincidimos en que en las últimas entradas estuve algo más formal así que la siguiente pide a gritos más gamberreo.
Llegando al pie de vía se nos ocurre la bendita idea de mirar para arriba. El primer error del día ya que nos acojonamos literalmente con lo que vemos: El segundo largo, el supuesto largo bonito del día pinta vertical, fiero y liso, muy liso. Nos ponemos algo nerviosos y las ganas de ir al baño suben enteros a cada paso que damos. Decido no mirar más, bastante tengo con no pegarme la torta tonta del día llegando al pie de vía.
No son las 10 de la mañana y nos preparamos para empezar a escalar. Hemos decidido que dado que el primer largo nos pone al pie de las vías ya existentes, lo hacemos y ya veremos arriba cómo seguimos. Miramos con esperanza otras partes de la pared que pintan menos fieras. ¿Decisión y confianza?, justo lo que no tenemos en estos momentos.
La realidad es que la frase que más se repite es ¡hemos venido a divertirnos así que ya sabemos!…Una manera muy fina de decir que hay muchas posibilidades de que tengamos que bajarnos con el rabo entre las piernas… Valor del bueno, del que ya no queda, de ese con el que se forjaron leyendas y se abrieron las clásicas mundiales. Como la vía que vamos a hacer.
Primer largo (el marrón)
Desde el pie de vía, asoma por arriba soleada la parte superior del segundo largo |
Estoy preparado en el pie de vía tras algún despiste menor, eficiencia de la buena que me diría alguien que yo me sé. Me miro los primeros metros y decido donde colocaré el primer seguro, y tras echar un vistazo al compañero y su cesta, me meto en el marrón y nunca mejor dicho. El primer largo es una placa de caliza negra amarronada. Llego bien al lugar del primer seguro, meto el 3 de DMM y sigo para arriba. Pasos disfrutones de IV se suceden y me vienen muy bien para calentar. Voy escalando y como si todo hubiera sido planeado por una mente escaladora allí donde hay pasos picantones se protege a gusto, faltaría más. Tras un rato escalando fluyo por la placa. En el lado derecho veo a Ezequiel, que me comenta que ha estado haciendo de paparazi. Desde abajo la “prima” me grita que van 30 metros. Veo que no llegaré al árbol que había pensado. Lo que en las fotos parecía una placa ininterrumpida, en la realidad son dos placas una detrás de la otra con una repisa intermedia. Hasta la repisa la primera placa se muestra sólida y tumbada, fácil de asegurar y disfrutona. No se me ha roto nada ni he tocado nada que pareciera que se iba a romper. Pero una vez pasada la repisa y empezar a escalar los 5-6 metros de la última placa negra se me rompen en la mano un par de agarres. El susto fuerte viene un poco después, a punto de hacer el paso de V de la placa, cuando voy a empujar con el pie derecho y se me rompe el apoyo. Desequilibrio, susto y librada por poco de la caída. El pedazo roto tiene el tamaño de un puño o algo más. Como buen primero, ¡no podía ser de otra manera! el susto se me pasa rápido y me centro en hacer el paso con otro pie. Un par de pasos de equilibrio delicado hacia la derecha en la punta superior de la placa me ponen en la segunda repisa desde la que ya empieza la caliza gris.
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Negociando la primera placa |
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Últimos metros de la primera placa |
Monto reunión. Me habría gustado más el haberlo hecho con algún friend más grande pero es lo que hay, uso el negro, el azul y el amarillo de Totem. Sube la “prima”, y al cabo de un rato asoma por la primera repisa. No puede evitar echar una mirada al largo que le espera.
Ya estamos los dos en la reunión, le comento que haga un largo de transición hasta el árbol para ir calentando, aunque ya sé que la gente como él eso de calentar no lo necesitan… 20 metrillos, con un inicio algo vertical y ya se ha colocado estratégicamente bajo la sombra del arbolillo, no vaya a ser que a pesar del casco el sol le cueza las ideas.
Por abajo me toca desmontar la reu una vez que he gritado libre. Van saliendo bien los Totem cuando el negro se pone rebelde, rezo por que sea el de la diva, pero no, es el mío así que hay que esforzarse para sacarlo sí o sí.
Arriba recoloco la Reu del árbol, más que nada para ir viendo cómo resuelve mientras escala, y lo mando a hacer algo de una vez. Tiene por encima el largo bueno, desde aquí ya no pinta tan fiero. Una placa vertical a unos 4 metros de la reunión y el techo comenzando el último quinto del largo parece que serán las mayores dificultades. He tenido el detalle de dejarle este largo en primero para que de las vías que hemos abierto este verano que por lo menos le haya tocado el largo bonito en una de ellas.
Segundo Largo (el de la diva)
El segundo largo desde la primera reunión, ya no pinta tan fiero como desde la aproximación |
Tenemos a nuestra diva en la placa, protege inicialmente con un fisurero, comprobaré después que bien colocado. Curiosa y contrariamente a lo que me parecía a mí desde abajo decide ¡como no! llevarme la contraria y liarse a resolver por el lado izquierdo de la fisura que divide la placa en dos. Suda, se queja, y para rematarlo me plagia mi frase preferida con todo el morro, en pleno apretón grita: ¡En qué líos me metes!. Yo no lo veo para tanto, está disfrutando como un niño con zapatos nuevos. Ya sabéis como son los primeros, mucho gemido, mucha pose, mucho tal que parece que se están dejando la vida y cuando pasas tú después resulta que no es para tanto…Primeros…
Detalle de la primera reunión. |
Un par de minutillos más de apretón y está en la parte superior de la placa. Unos metros a la izquierda tiene un paso de V, que no veo porque me lo tapa el filo de la placa de abajo. Toca travesía a la derecha, ¡ya sabéis cómo son las divas!, que si no lo complican un poco no les va bien, y el menda se me va para arriba de más, con lo que si quiere llegar al punto bueno para superar el techo tiene que hacerse un destrepillo. Si es que con tal de no hacerme caso…
Aquí lo tenéis, saliendo de la primera reunión hacia el árbol base del largo bonito |
Protegiendo la placa y paso de la vía |
Pasada la placa rumbo a la izquierda a por el paso de V |
La "Prima Donna en el techo y a la derecha del todo los compis en Los Cuervos de Odín |
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Desde la segunda reu de los Cuernos, Jaime sube, y al fondo yo en nuestra segunda reunión. |
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Ahí lo tenéis, con lo fácil que es por su derecha y se tiene que meter en ese desplomillo |
La tercera reunión |
Ya lo tengo en la base del techo, a este paso nos da la noche, y yo sin frontal, que no se enteren algunos que yo me sé. Veo desde abajo que hay de todo y resuelve sin excesivos aprietos, y lo mejor de todo es que se protege perfectamente. Curiosamente cuando parece que ya está en lo fácil duda, y tarda un tiempo de más en salir hacia la derecha para resolver por un pasadizo el tercer techo. Más tarde, cuando llega mi turno compruebo que hay un paso de V picantón. Lo veo por fin en el filo del cielo, no sé qué coño se le pasa por la cabeza que lo veo tirarse a la izquierda por un desplome… ¡Anda con la estrellita de Hollywood!. Ahora se me pone a lucirse.
Le digo que tiene cuerda para montar reu en la pared del fondo al otro lado de la repisa y por una vez decide hacerme caso. Ya sabéis lo de esa gente que se apropia de las ideas ajenas como si fueran suyas…Un clásico.
Llega mi turno y salgo como un Miura. Estoy hasta los co*****s del dolor de gatos y me veo en la placa, desde la base si que es vertical y lisa. Me enfrento al eterno problema, no hay pies buenos y visibles. Un poco de imaginación, apertura del pie izquierdo a una fisura y el derecho en oposición en la fisura principal. Recojo los trastos, en mi caso lo más difícil del paso, y subiendo de nuevo veinte centímetros el pie derecho en oposición subo una mano al agarre ganador, no sin dejarme un ojo en los pinchos del rosal silvestre que la diva tuvo a bien dejarme, no vaya a ser que me haga el paso cómodamente.
Voy a ser sincero, buen trabajo del compi, placa preciosa, con un paso bonito que supongo sale de 6A o uno de esos V+ de montaña que tanto gustan. Sigo, tiro a la izquierda y me encuentro con el quinto, buenas cosillas y ya estoy en la travesía a la derecha que me pone en la base del techo. De nuevo recojo el ajuar de la diva y negocio el techo como buenamente puedo. La verdad es que desde abajo vi un par de agarres y pies que usó el compañero con lo que voy con ventaja. Con sorpresa descubro que el paso delicado es el de arriba, cosa de adherencia y equilibrio, para a continuación coger el tunelillo que nos lleva a la base del paso desplomado, que por otro lado no hace ninguna falta hacer porque siguiendo recto se sale fácil por un IV. Como no voy a ser menos que su “excelencia” pues no me queda más remedio que hacerme el puñetero paso desplomado. Vale sí, era bonito y se resolvía bien, había unos cazos tremendos. Ya os lo dije, de vez en cuando tiene razón.
Tercer largo (El de los humildes)
¡Mi turno!, me toca de primero de nuevo. Ahí voy de nuevo lanzado, como tío humilde que soy voy de primero pero me dejo de gemiditos y cosas de esas y con toda la discreción del mundo negocio el paso de V que sale tras unos metros de placa. Han sido 25-35 metros del final del espoloncillo, el resto del largo son unos 20 metros de II y 7-8 de III voy a tope de cuerda y monto reu. Cuando el compañero asoma me comenta que me fui a tope, tope, cuando ve el panorama se da cuenta de por qué. Largo que si no es por los primeros metros sería de transición.
No vaya a ser que os penséis que somos un par de orangutanes insensibles, Saliendo de la tercera reu |
A la derecha a treinta metros tengo a Jaime en la reunión de Los Cuervos. Ya han negociado los dos primeros largos, según nos dirán después los más duros de la vía pero disfrutones, van muy bien de horario, corren rumores de que son más eficientes que nosotros…
La parte fácil del tercer largo |
Jaime en la tercera reunión. Desde nuestra cuarta |
Detalle de la cuarta reunión. |
Cuarto largo (el de la rajada)
Ahí está el paso del largo en el que nos rajamos y lo hicimos por la derecha |
Escaqueándose... |
Volviendo a la fisura |
Le toca a la Estrellita de Hollywood, unos primeros metros tumbados y herbosos de III lo ponen en el inicio de un espoloncillo que comienza con un muro desplomado. Debe ser que con el largo de abajo se le han acabado las ganas de pelear que en vez de hacerse el paso bonito se me escaquea un metro a la derecha por lo fácil. Un poco después se monta en el centro del espolón. Va con dudas y es lógico, desde la reunión no se ven las cosas como yo me las imaginaba con las fotos, así que hemos acordado, o eso recuerdo, a medida que sube y según lo que se encuentre tira o no a la derecha. Finalmente decide hacerse el espolón. Salen unos pasos de IV disfrutones hasta que en el punto más alto decide girar a la derecha en noventa grados. Un pequeño destrepe al que siguen unos 15 metros de III y monta reunión bajo un árbol.
Acabando el espolón |
Salgo. Voy un poco más a la derecha por una plaquita de III. De nuevo voy recogiendo el material, metros antes del paso evitado, me cruzo a la izquierda para echarle un tiento. Tengo gente a cenar en casa, y sé que vamos bien de tiempo pero no sobrados, así que voy a verle la pinta al paso más que nada además de que tengo un friend del 1 que recoger por dónde hizo él el paso.
Estoy debajo, tiento manos, veo los pies, y asomo la cabeza por encima, va a haber que buscar la mano ganadora que no consigo ver. Pero llego a la conclusión de que es factible. En el segundo error de la jornada no me fijo en cómo de bien se protege. ¡Paquete que es uno!.
El paso que quedó para resolver en otra ocasión |
Y entonces llega el momento del día, sí contrariamente a lo que os pensáis el momento del día no fue el segundo largo, sino cuando llego a la cima del espolón y para mi incredulidad veo la chapuza de largo final que me ha dejado la Estrellita de Hollywood. Hago una foto, esto tiene que verse.
Foto 1 del mismo momento, el último largo esto es lo que me dejó |
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Foto 2, la incredulidad personificada |
Cuando lo veo en la reunión no puedo evitar decirle algo como “¡vaya mierda de largo que me has dejado!”. En vez de seguir por la arista, que tenía un murillo de unos 8 metros verticales y juguetones se me ha ido por abajo por un canalillo. Desolado me llego a la reunión.
Quinto largo, el de la calderilla
Cuatro metrillos, eso es lo que me queda por escalar. Una travesía a la derecha a los que le siguen unos pasos de placa de III me llevan a la parte suave de la cresta en la que nos esperan Ezequiel y Jaime, que hace un cuarto de hora que han llegado.
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En la calderilla, últimos metros |
No tiene mucha historia el larguillo este, lo más importante es que llegamos arriba y lo celebramos. Por muy estrellita de Hollywood que sea hay que reconocer que ha hecho un buen trabajo y mientras se fustiga por la cagada del último largo intento sacarle importancia. Ha quedado una buena vía. Los dos primeros tercios son muy buenos y eso es lo importante. Como dice él tenemos que volver para hacer yo el segundo largo en primero, arreglar lo del paso del cuarto largo y rematar bien por la arista.
El descenso, el habitual.
El de siempre, largo y tedioso por atrás. Van comentando cosas del hangar en Coruña, de la sala de AMI y de la guía Rocha Nai. Llegando al coche Davide me pregunta que voy muy callado, le contesto que iba escuchándolos, tengo ganas de estar en casa la verdad, y siendo sincero voy también argallando nuevas cosas que he visto. Sé que tengo que volver a hacer unas fotos tranquilamente. Davide me comenta sorprendido que no volveré sólo para hacer fotos, yo miento como un bellaco y le digo que claro que no…Para qué insistir…
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